domingo, 10 de enero de 2010

ISLAM. EL REFERENDO SUIZO
(J. Gabriel de Mariscal)
El resultado del referendo suizo sobre los minaretes ha causado una sorpresa que yo calificaría de fantasiosa e hipócrita. Fantasiosa, porque responde, a lo que se vé, a un error de nuestros gobernantes y políticos que creerían que el resultado de unas elecciones se corresponde sólo con la parte del pueblo que vota a cada partido. ¡Pues, no! El SVP (Schweizerische Volkspartei) ganador en Suiza con el 30% de los votos, resulta que hace la propuesta de los minaretes y el 57,7% del pueblo, es decir, casi el doble de sus votos electorales, le dice que sí. (La Vanguardia, 30.11.09, p. 8). La sorpresa, si no es porque nuestras clases políticas parecen vivir en babia, sería, además, una actitud hipócrita: ¿cuánta gente venimos diciendo a nuestros gobernantes, políticos, medios y demás agentes sociales de opinión pública que el Islam, en sus estructuras, doctrina y condiciones actuales predominantes, es incompatible con principios fundamentales de nuestro sistema político y social, y, por ello, un grave peligro para las comunidades occidentales?
Esta denuncia no obedece a ninguna clase de xenofobia; menos aún, de racismo. Se basa en datos teóricos objetivos que la mayoría de nuestra ciudadanía autóctona quizá ignora, pero que intuye en su fuero interno, y en hechos prácticos que esa ciudadanía vive a diario.
Es cierto, con todo, que el Islam actual no es un bloque homogéneo. No lo es ni desde el punto de vista doctrinal, ni desde el punto de vista político y social. Hay en él una comunidad mayoritaria de gentes sencillas, que se limitan a creer lo que se enseña predominantemente en sus países, muchas veces de carácter moderado, pero otras veces de gran radicalidad. En un número amplísimo viven al margen de todo desarrollo intelectual, y, por ello, carecen de estímulos y de capacidad para hacer una reflexión personal y una crítica sobre cuanto les enseñan. Hay también reformadores de inteligencia y amplitud de criterios extraordinarias, y de un valor y un mérito enormes. Rodeados por lo general de un medio sumamente hostil en sus comunidades, se esfuerzan por hacer los necesarios ajustes a la modernidad de doctrinas islámicas medievales, sean o no moderadas, pero vigentes. No parece, con todo, que los reformadores tengan gran número de seguidores en dichos países, y hay, además, en los mismos países, y fuera de ellos, así como infiltrados entre nosotros, fanáticos peligrosos. Entre ellos quienes no vacilan en asesinar, pretendiendo imponer a todos sus creencias anacrónicas, dañinas y ofensivas mediante puñaladas y bombazos de personas a las que han lavado previamente el cerebro y fanatizado,.
Voy a hacer una exposición sumaria de lo que dicen autores musulmanes, reformadores o no, sobre la dosctrina islámica. Enumeraré después una serie de hechos que revelan la interiorización de esta doctrina en gran número de musulmanes y los peligros que ello implica. Finalmente haré una interpretación del referendo suizo acerca de los minaretes sobre el trasfondo de esta doctrina y de estos hechos y en relación con la conducta de nuestras autoridades, nuestros políticos, nuestros medios, nuestros agentes de opinión social y la opinión pública de nuestros países.
a) La Teoría Islámica
Aquí me limito a exponer principios teóricos, y no voy a dar opiniones ‘mías’. Me ciño a ofrecer una ínfima parte de lo que dicen literalmente un musulmán europeo, promotor de una doctrina islámica preponderante, según creo, en comunidades musulmanas moderadas, y lo que dicen también dos reformadores insignes. Hablo del que fue Presidente de Bosna-Hercegóvina, Alija Izetbegović, que propone su doctrina en un texto titulado “Islamska Deklaracija” o “Manifiesto Islámico” (utilizo mi traducción, no publicada). Los reformadores son el sudanés Abdullahí Ahmed An-Na´im, una de cuyas obras se titula “Toward an Islamic Reformation” (Primera impresión en Paperback 1996), y el tunecino exMinistro de Educación Mohamed Charfi, autor, entre otros, de un libro que lleva por título “Islam et Liberté” (1998). En textos de estos dos últimos autores se establece con toda claridad que el Islam actual predominante, en su doctrina y sus pretensiones, es absolutamente incompatible con varios principios sustanciales de nuestro sistema político y social. Veámoslo en sus propias palabras, siguiendo como base el esquema doctrinal de la Islamska Deklaracija (en adelante ID):
1.- Hay incompatibilidad radical en la concepción de la persona, del ciudadano. Para nosotros, la persona individual es el centro y la legitimación de todo nuestro sistema: si el sistema no sirve para contribuír a la subsistencia y al desarrollo de la persona individual, no sirve para nada. Para Izetbegović, por el contrario, “en términos generales el musulmán no existe como individuo: si quiere vivir y perdurar como musulmán… tiene que transformar el mundo o, aislado, será transformado por él” (ID.-II.- Creencia y Ley, p. 17).
2.- Es también radicalmente incompatible nuestro sistema de laicidad, de separación de política y religión, con la identificación de ambas, propia del Islam. Nuevamente Izetbegović dice así: El Islam “no tiene ningún principio laico, sino que el Estado ha de ser expresión de la religión y apoyar sus esquemas morales”. (ID.- II. El Sistema Islámico. El islam no es sólo religión, p. 20).
En relación con esta cuestión, Charfi se expresa como sigue: “El gobierno en nombre de Dios –o de la charia, variante que no modifica nada, en el fondo- está fundado en una confusión real o artificial de lo político y de lo religioso, que aboca inevitablemente a la dictadura” (p. 178) Y también: “La paz y la concordia reinarán entre las personas y entre los pueblos cuando hayamos separado con claridad política y religión y cuando hayamos enseñado a nuestros hijos los fundamentos de esta separación.” (Conclusión, p 250)
3.- Para el mundo occidental la mujer y el hombre son iguales en derechos. Y con buen motivo: no sólo porque una y otro son seres humanos iguales en dignidad, sino porque, además, las mujeres representan más o menos el 50% de la humanidad. Pues bien, una vez más Izetbegović nos presenta la actitud islámica en este tema capital (y es la actitud menos radical, incomparable con la de islamistas, talibanes y otros bárbaros y fanáticos del Islam). Dice así: “…el principio del valor igual [de hombre y mujer] es consecuencia de las mismas obligaciones religiosas y morales que presenta el Corán en muchos pasajes de forma expresa. Estos planteamientos no constituyen ninguna clase de feminismo de cuño occidental… Tampoco son igualdad de derechos en el sentido europeo. Significa destacar el valor igual del varón y de la mujer junto con sus diferencias que han de mantenerse. En vez de una igualdad de derechos abstracta, [el Islam] garantiza a la mujer amor, matrimonio e hijos, con todo lo que estas tres cosas significan para la mujer”. El feminismo de cuño occidental “ha mostrado tendencia a que se impongan en la sociedad los criterios, los caprichos y la dominación del estrato corrupto del género femenino.” (ID, Tesis 15, pp. 33-34)
Sobre este punto Charfi repite una y otra vez, que la inferioridad y el maltrato de la mujer afectan al conjunto del mundo musulmán, salvo en Turquía y Túnez (pp. 13, 14, 18, 19, 30, 51, 104, 123)
4.- En nuestros países estamos inmersos en un proceso donde se ha asentado como necesidad y dogma la interculturalidad o multiculturalidad. La sociedad occidental trata de abrirse a otras culturas. Sin embargo, para que esta apertura no termine en la destrucción de nuestro sistema o en una guerra sin cuartel, se requieren, a mi entender, tres condiciones mínimas. En primer lugar, el reconocimiento del otro. En segundo término, la compatibilidad de los principios básicos de las culturas foráneas con los principios fundamentales de nuestra civilización, es decir, el sistema democrático y los derechos humanos y las libertades fundamentales. Por último, la aplicación estricta del principio de reciprocidad: quien desea, necesita y pide concesiones, ha de estar dispuesto a hacerlas a su vez. Pues bien, Izetbegović establece “la incompatibilidad entre el Islam y los sistemas no islámicos. No hay paz ni coexistencia- dice- entre «fe islámica» e instituciones espirituales y políticas no islámicas… Partiendo abiertamente de que organiza él sólo su mundo, el Islam excluye clara y directamente hasta la posibilidad de acción de una ideología extraña, sea cual fuere, en su ámbito. Por lo tanto, no tiene ningún principio laico, sino que el Estado ha de ser expresión de la religión y apoyar sus esquemas morales”. (ID.- II.- El Sistema Islámico. El Islam no es sólo religión, pp. 19-20). No caben, pues, ni reconocimiento de otros, ni compatibilidad con ellos, y sólo una reciprocidad unilateral e interesada: en el sentido de que, estando los musulmanes en minoría, deberán obedecer las normas del Estado correspondiente siempre que no sean nocivas para el Islam, ni para los musulmanes; criterio que no vale para las minorías no islámicas que vivan en un Estado islámicamente mayoritario, que deberán obedecer TODAS las normas. Lo dice así expresamente sin la menor referencia a si son o no nocivas para las creencias o para la comunidad de los no musulmanes (Tesis 16 y 17, pp. 34 y 35). Como puede verse, para que sea simplemente posible una multiculturalidad respetuosa y fecunda, las teorías actuales predominantes en el Islam deben experimentar una reforma decisiva en puntos muy sensibles.
En este terreno de la reciprocidad es también luminosa y definitiva la tesis de An-Na´im, cuya reflexión se basa “en la premisa de que los pueblos musulmanes del mundo tienen título para ejercitar su derecho colectivo legítimo a la autodeterminación en términos de identidad islámica, incluyendo la aplicación de la ley islámica, si lo desean, con tal de que no violen el legítimo derecho de autodeterminación de individuos y grupos tanto dentro como fuera de las comunidades musulmanas.…el principio universal de reciprocidad requiere que … para reclamar y ejercitar sus propios derechos individuales y colectivos a la autodeterminación, los musulmanes deben conceder y garantizar el mismo derecho a los demás” (p. 1). Naturalmente esa concesión y garantía deben darse en los países mayoritariamente islámicos; su aceptación por grupos islámicos en Estados no islámicos, sin dejar de ser estimable, carece de valor en este terreno. Pues bien, tal condición, como acabamos de ver, ni se acepta, ni se puede aceptar por el Islam actual, dada su pretensión de exclusividad, de confusión de lo religioso con lo político y, en general, de su actitud agresiva ya en el plano teórico mismo.
Es claro, en definitiva, que la estructura mayoritaria del Islam actual es, en sus mismos principios, un movimiento cuya meta no es convivir, colaborar, sino imponerse. Esto es consecuencia obvia e ineludible de la incompatibilidad con cualquier otro sistema ajeno a él. Es, por tanto, desde la teoría misma, un movimiento en sí agresivo y una amenaza para todos los demás sistemas. Y nuestros pueblos se van dando cuenta de ello. El resultado del referendo suizo es sólo un botón de muestra. Con todo, hacer justicia exigiría tener en cuenta el efecto de la colonización sobre colonizadores y colonizados. El complejo de superioridad, dice el Prof. Villacorta, está “en el negativo del colonizador, pero el colonizado también sufre un impacto clarísimo en la radicalización y la agresividad que dificultan la recuperación del sujeto libre, responsable, que es el cimiento básico de una sociedad civil” (La persona en la cultura islámica). El tema de la colonización desborda ampliamente los límites de estas reflexiones.
b) Los Hechos
Es claro que la teoría islámica resulta incompatible con nuestro sistema político y social, tal como exponemos en el trabajo anterior. Pero ¿qué pasa con determinadas conductas que se observan frecuentemente en el mundo musulmán?
Ofrecemos un resumen ínfimo de los datos que llegan a través de los medios y, a veces, de la visión directa. Aisladamente considerados, estos datos pueden calificarse de anecdóticos. Sin embargo, su gravedad y su número les da, a mi juicio, una dimensión cualitativa digna de tenerse en cuenta. Por otra parte, los datos que aquí se presentan son una segunda serie de otro amplio elenco de datos ofrecido en un trabajo anterior.
En relación con la mujer, hay un primer grupo de datos que revelan desconsideración manifiesta, o cuando menos discriminación clara. En Irak la aceptación de la Shari’a o charia (ley islámica) en la nueva contitución es un riesgo evidente de discriminación de la mujer y pone en grave peligro sus derechos. (DEIA, 04.09.05, p. 31). Porque la Shari’a implica entre otras cosas: en cuanto al matrimonio, prohibición de matrimonio con no musulmán, limitación del matrimonio a un varón en tanto que el varón puede tener hasta cuatro esposas, divorcio ante el juez, en tanto que el varón puede abandonar a la mujer por propia decisión, y adulterio penado con lapidación mientras que el adulterio del varón es libre;. en cuanto a los hijos, atribución de la tutela al padre; en cuanto a la herencia, reparto discriminatorio; obligación de llevar el velo; derecho a pegar a la mujer, etc. (An-Na’im, “Toward an Islamic Reformation”, pp. 175-176; Charfi, “Islam et Liberté”, pp. 69-73). Además, otro aspecto más de desconsideración, no sólo a la mujer, sino también a los sistemas no islámicos y a sus miembros que está a la vista de todos: ¿por qué tenemos que ver a nuestras corresponsales femeninas en determinados países islámicos siempre con un trapo en la cabeza?
En Lérida y en su provincia (comarcas de Segarra y Urgell) y concretamente en el pueblo de Cervera, un grupo de musulmanes residentes se dirigieron a sus ayuntamientos respectivos exigiendo que se segreguen en las piscinas municipales a los varones y a las mujeres o bien que, al menos se ponga un horario especial sólo para mujeres musulmanas. La información es de un artículo de Carlos Herrera titulado “La alberca del moro” (XL Semanal, 28.08 a 3.09.05). Como dice Herrera, se trata de una petición medieval y descarada. En mi opinión, revela hasta dónde llega la discriminación sexual para algunos musulmanes y su atrevimiento para hacer peticiones de este tipo en un país, cuya legislación impone la igualdad sexual más absoluta (CE, art. 14). A quienes hablan de racismo con tanta frivolidad, el alcalde de Cervera debería pedirles consejo sobre cómo contestar a tales peticiones, aun cuando ya contestó adecuadamente con la ley en la mano. Sin embargo, estos “racismólogos” a lo mejor le hubieran dicho que atendiera a tales exigencias, ciscándose impávidos en la Constitución, en el derecho, en la tradición y en las costumbres actuales de este país y de todo el mundo occidental.
Un segundo grupo de datos denuncia malos tratos verdaderamente crueles e injustificables. Una pareja marroquí da una brutal paliza el 11.10.07, al parecer en Socuéllamos ( Ciudad Real), a una mujer musulmana por no llevar velo y, como consecuencia, la mujer aborta. (DEIA, 07.11.07, p. 26). La mauritana Selamha Mint Mohamed, residente en Puerto Real (Cádiz), es obligada a casarse a los 14 años con un hombre de 40 años, y amenazada de muerte por su propio padre por no aceptar relaciones maritales con el marido. (No tengo la referencia). En Irán Ameneh Bahrani fue cegada por un hombre por el procedimiento de arrojarle ácido a los ojos y, a petición de ella, un Tribunal de Irán ha condenado al individuo a ser cegado de la misma manera: aplicación de la ley del talión.(La Vanguardia, 05.03.09, p. 31, y 08.03.09, p. 23)
El tercer capítulo son las penas de muerte, directas o indirectas, con frecuencia a base de su ejecución bárbara mediante lapidación, por adulterios “sui generis”. Así en Palestina la primera mujer-bomba de Hamas, Rimal Reishe, fue obligada al suicidio por haber sido sorprendida en adulterio, pero lo grave no es sólo que su marido la acompañara hasta la frontera de Israel, sino que el propio adúltero fue el encargado de entregarle el cinturón con el explosivo (La Vanguardia, 19.01.04, p. 4); en Irán siete mujeres han estado amenazadas de muerte por lapidación bajo acusación de adulterio, de lo que algunas fueron imputadas a pesar de haber sido obligadas a prostituírse por sus maridos (DEIA, 12.11.06, p. 42).
En lo que a la pena de muerte se refiere, tampoco algunos varones van mejor parados, aun cuando por razones ajenas a la pareja humana. En Afganistan, p.e., el periodista Ahmed Gus Zalmai ha estado en un tris de que le apliquen la pena de muerte por hacer una traducción “no canónica” del Corán. (La Vanguardia 02.02.09, p. 8)
En cuanto a los problemas que puede generar la poligamia, incomprensiblemente tolerada a pesar de que, al menos en el Estado español la bigamia es delito, podemos hacer referencia al edificio de París incendiado el 26.08.05, en cuyas viviendas habitaban una docena de familias polígamas de origen africano con hasta una decena de hijos. No me parecería sorprendente que en el Estado español se pueda dar lo mismo en cuanto a familias polígamas.
Un cuarto sector, el llamado ‘crimen de honor’, sigue siendo habitual en algunos países musulmanes, aun cuando sean políticamente laicos, como Turquía. (Artículo de Maria-Àngels Roque, ‘Mujeres y derechos humanos’. La Vanguardia 22.11.05, p. 23.)
Si de las mujeres y de la pena de muerte procedemos a los símbolos, encontramos lo siguiente: en 2004 había en Catalunya 139 mezquitas (La Vanguardia, 14.02.04, p. 33); Al Qaida amenaza a Francia por la ley que prohibe el uso del velo en la escuela pública francesa (La Vanguardia, 21.02.04, p. 6, y DEIA, 25.02.04, p. 29). En una escuela de Mollerusa los alumnos protestan porque no les dejan llevar gorra, mientras que dejan velo a una alumna musulmana. La increíble solución fue convencer a los alumnos para que cesaran de exigir la gorra, mientras se seguía dejando a la musulmana el velo, porque el gobierno de Catalunya permite el velo en las escuelas. (La Vanguardia, 12. 11.09, p. 26).
En lo que se refiere a atentados y revueltas, la lista puede ser interminable. Además de los atentados conocidos de 26.02.93 del World Trade Center de Nueva York, de 11.09.01 de las torres gemelas también de Nueva York, de 11.03.04 de Madrid, y de 4-J y 21-J de Londres, podemos mencionar La Vanguardia (10.09.04, p. 4), donde se relaciona una lista de otros 18 atentados [en la que se incluyen los de Bali (12.10.02), Casablanca (12.05.03) y Yakarta (9.09.04)]; estos 18 atentados van desde febrero 1993 hasta septiembre de 2004 con un balance de 1007 muertos y 2837 heridos. A ellos ha de añadirse un número adicional de varios miles de heridos no contados con exactitud. Condenan a once islamistas de origen pakistaní por tentativa de volar el metro de Barcelona (La Vanguardia, 15.12.09, p. 15). La información más reciente es el asesinato de seis (según otra información, ocho y un policía musulmán) egipcios cristianos coptos a manos de radicales islamistas en la Nochebuena de los ortodoxos (La Vanguardia, 8.01.10, p. 7, y DEIA, 8.01.10, p. 26)
Al margen de la enorme y atroz lista precedente, hay otros muchos datos relativos a violencias o amenazas de violencia de distinto género. Así la detención de Jalib Madani y Mussa Lauar, presuntos miembros de Al Qaida, en Murcia y Torrevieja (DEIA, 25.02.04, p. 26). Doble atentado de Hamas en Israel con 18 muertos (DEIA, 1.09.04, p. 26). Un grupo islamista radical ejecuta a 12 nepalíes en Irak (DEIA, 1.09.04, p. 25). Atentados contra iglesias cristianas en Bagdad y Mosul; autoridades islámicas condenan el atentado (La Vanguardia, 3.08.04, p. 3, y 13.09.04, p. 6). La policía holandesa detiene a dos supuestos terroristas islámicos después de 15 horas de asedio (La Vanguardia, 11.11.04). Musulmanes de Europa, después de adiestramiento terrorista, combaten en Irak y regresan a Europa (La Vanguardia, 3.12.04). Mohamed Sidig Jan, uno de los terroristas del 7.07.05 contra la red de transportes de Londres, pretende, en un video póstumo, culpar de los atentados a las políticas de los países occidentales (DEIA, 3.09.05). Disturbios en Malmö (Suecia) debidos al cierre de una mezquita y de un centro cultural, porque el arrendador no quería renovar el contrato de alquiler (La Vanguardia, 20.12.08, p. 8). Detienen en Bilbao a una banda organizada de 12 argelinos con amplio historial delictivo, acusados de integrar una célula dedicada a drogas, falsificación de tarjetas y robos con los que financiaban a Al Qaida en el Maghreb, el jefe de la banda, Abdullah Bukra, es detenido en Tudela (DEIA, 21.05.09, pp. 10 y 11).
Por no dejar incompleta la serie podemos añadir otras operaciones de arresto llevadas a cabo en el Estado español en este año de 2009 (DEIA, 21.05.09, p. 11): 20.01, 6 paquistaníes detenidos en Barcelona por “financiación con fines terroristas”, liberados el 23.01 con obligación de comparecencia semanal; 21.01; arrestado un paquistaní residente en Valencia por captar presuntamente y enviar fondos a Argelia para financiar redes islamistas; 3.02, operación Fish con 13 detenidos en Barcelona y Valencia, la mayoría paquistaníes, de los que 6 ingresan en prisión: integraban una red de falsificación de pasaportes, tráfico de personas y drogas con ramificaciones en Europa y Tailandia; 17.02, detenidos en Granada un soldado español y su novia de origen ruso, acusados de editar y difundir por internet videos yihadistas que llamaban a atentar contra España; 3.03, detenido en Torreforta (Tarragona) un marroquí a petición de Marruecos, miembro del grupo “Fatal (sic) Al Andalus”, desmantelado en Marruecos el 2000.
Hay también ejemplos de pretensiones de injerencia en la política de países ajenos. El 16.02.08 siguen los problemas con Irán por la aparición de las viñetas de caricaturas de Mahoma en una publicación danesa dos años antes, motivada por la reacción del autor de las mismas al descubrimiento de un plan para asesinarle. Las caricaturas originaron, como es sabido, quemas de embajadas y consulados de Dinamarca, Noruega y Suecia, cuando menos en Siria y en Beirut, amén de manifestaciones violentas en otros países como Pakistán e Indonesia. Pues bien, el Folketing (Parlamento) de Dinamarca ha tenido que acordar la suspensión de un viaje de diputados daneses a Teherán debido a la intolerable pretensión de injerencia de Irán en la política de Dinamarca, exigiendo que el gobierno danés tomara medidas contra la publicación de las viñetas (DEIA, 17.02.08, p. 47).
No sólo la teoría imperante en los pueblos islámicos, sino que también toda esta actividad, que es conducta delictiva en nuestros países, representa una indudable amenaza grave a los principios éticos y políticos de nuestros pueblos, al sistema democrático y a nuestra libertad religiosa y de expresión. Coherentes con la teoría, -que la inmensa mayoría de las distintas comunidades musulmanas sustenta-, de la incompatibilidad absoluta del sistema islámico con cualquier otro, no existe la menor reciprocidad en gran parte de los países musulmanes en lo que se refiere a ciertos principios políticos fundamentales y a la religión. La situación es de una gravedad inusitada, puesto que gran número de los aproximadamente mil doscientos millones de musulmanes está integrado por analfabetos o por gentes de unos conocimientos mínimos. Basta para entenderlo, considerar la discriminación y el ostracismo a los que se condena, en general, a la mujer musulmana, siendo así que aproximadamente el 50% de esa población es, sin duda, como en las demás poblaciones, femenina. Esto supone una masa enorme que funciona al compás de lo que dirigentes más o menos desaprensivos o interesados le comunican y, frecuentemente le imponen, con amenazas y graves sanciones apoyadas, con o sin fundamento, en textos religiosos.
c) El Referendo
Lo que hemos expuesto sobre la teoría islámica es probablemente ignorado, al menos en sus detalles, por la mayoría de las poblaciones de nuestros Estados. Ya parece más difícil que mucha gente no tenga, como mínimo, una intuición del desarrollo de los hechos en algunos países musulmanes, puesto que aquí y allá suelen saltar esporádicamente noticias en los medios. Finalmente algunos acontecimientos de la vida cotidiana –baladronadas, amenazas y previsiones de hacerse con el dominio de nuestras comunidades, a las que son bastante dados algunos musulmanes, sobre todo de ciertos países, comisión de delitos de todo tipo como actos violentos, hurtos, robos y violaciones- generan en muchas personas una indignación y un rechazo supinos y, desde luego, miedo.. El miedo es una pasión humana que no debe desdeñarse: si se encauza debidamente y se dominan sus excesos, constituye una protección preciosa para la persona. El miedo guarda la viña. Algunos han atribuído el resultado del referendo suizo al miedo. Sin duda ha podido ser un factor, pero, en este caso, sería un agente totalmente razonable habida cuenta de todo lo que venimos diciendo
Después del examen de la teoría y de los hechos, el análisis de ese referendo debe empezar por una pregunta: ¿Qué hacen nuestras autoridades –gobiernos, jueces y políticos- para enfrentar el problema? ¿Qué hacen nuestros medios frente a estas cuestiones? ¿Qué hacen los agentes de opinión pública: asociaciones antirracistas, grupos protectores del inmigrante, feministas?
1) Empecemos por los gobiernos.
-Por lo pronto, nadie parece tener un proyecto sensato y eficaz de encauzamiento de la inmigración actual que es más bien una transmigración masiva sofocante para las comunidades que la reciben. No se trata de pronunciarse en contra de la inmigración en general; se trata de poner de relieve la novedad del carácter masivo de los movimientos migratorios actuales: nuestras constituciones, nuestro derecho, nuestros sistemas y nuestras sociedades en general no están organizados en previsión de tal fenómeno.
-Debido a esa inadaptación, no es demasiado sorprendente que tengamos unos gobiernos que, en realidad, no saben qué hacer para regular tan masiva inmigración y ordenarla, como requiere cualquier fenómeno social, porque los principios del liberalismo republicano están previstos para regular preferentemente la vida de los individuos; no la de las masas. Esto explica también que, con frecuencia mayor de lo deseable, se enfoque el problema, eludiendo o no teniendo en cuenta suficientemente los datos de hecho, y refugiándose en ideologías bienpensantes, cuya traducción práctica es: el inmigrante siempre es bueno y tiene razón, el ciudadano autóctono es xenófobo y racista, trata mal al inmigrante arbitrariamente y hay que proteger a éste contra el ciudadano.
-Se mira para otro lado ante la conculcación de las normas propias. Por ejemplo, el Código Pernal sanciona la bigamia, pero no se vé un juez, un fiscal, un gobierno que ordene la aplicación de esa norma, a pesar de que han llegado a aparecer “segundas” mujeres de personas afincadas en el país, entrevistadas en televisión. Corre por ahí una especie nada inverosímil de que hay familias en las que conviven varias mujeres “familiares” –primas, tías, sobrinas, etc.- que, en realidad, son esposas segundas, terceras… del cabeza de familia. ¿Han oído que las fuerzas de seguridad, la fiscalía, o los jueces hayan hecho alguna investigación sobre este tema? Yo, no. Y, sin embargo, es una cuestión vital, porque con nuestra tasa de natalidad frente a familias polígamas, a la vuelta de
2) Veamos actitudes que se dan en el campo de todo lo que rodea a la justicia.
-A algunos de nuestros jueces “estrella” de la Audiencia Nacional les debe parecer mejor gastar del presupuesto y perder el tiempo persiguiendo fantasmas fuera del territorio estatal, sin que nadie les acuse, ni les pida cuentas de malversación de caudales públicos y de la mala utilización del tiempo que deberían aplicar exclusivamente a la solución de los casos que se dan en el Estado, porque carecemos de medios y de dinero para otra cosa.
-Se denuncia a unos padres a la fiscalía porque pretenden dar en casa la enseñanza a sus hijos; pero, cuando un musulmán se niega a que su hija vaya a la escuela sin trapos en la cabeza, en vez de denunciarle a la fiscalía, se le permite que mande a la hija con los trapos, con la necia explicación de que el derecho a la educación es prioritario. En tales casos la laicidad no se aplica; se conculca. ¿Es prioritaria la discriminación y la humillación de la mujer que, por extensión humilla y discrimina a todas las mujeres, cuando el derecho a la educación se puede salvaguardar exigiendo la aplicación de la ley como en el primer caso?
-Hace unos días, en un caso en que el velo era un verdadero obstáculo de identificación, el juez se ha conformado con exigir a ‘la velada’ que le permita a él comprobar quién es, olvidando que todas las partes intervinientes en el proceso tienen el derecho y el deber de garantía de comprobar por sí mismos la identidad de la encartada. Y no pasa nada.
3) Diputados, Senadores y Parlamentarios en general.
-En el campo de los representantes políticos –también son autoridad- se llegan a oír opiniones y mociones de personajes o grupos a mi entender frívolos, imprudentes, irresponsables e insensatos que pretenden conceder derecho de voto a los inmigrantes sin ninguna distinción; tentativa de infracción del principio de igualdad, puesto que no es que todos los inmigrantes no sean iguales, sino que se diferencian ampliamente y en algunos casos, sustancialmente. ¿Tienen noticia Vds., en cambio, de alguna moción legislativa para encauzar la inmigración? Me hablarán seguramente de la Ley de Extranjería. Pero esta Ley, además de tener peligrosos coladeros respecto de las características teóricas y prácticas del Islam, contiene una regulación que obedece fundamentalmente a los principios y criterios del liberalismo republicano, cuya insuficiencia para enfrentar problemas de masas y, en concreto el problema musulmán, hemos manifestado más arriba. Y ello sin perjuicio de su insuficiencia para enfrentar, en general, y regular con acierto y eficacia los problemas que presenta la globalización general. Nuestros legisladores deberían meditar seriamente la advertencia de Mohamed Charfi: los dirigentes islamistas, “que son también producto de los mismos factores [“de una cultura, de una historia y sobre todo de una educación peculiar“], tienen la inteligencia y la toma de distancia suficientes para medir la amplitud de sus fechorías y maquillar su ideología“ (Islam et Livberté, p. 28)
-Por si esto fuera poco, se pretende manipular a la ciudadanía, porque manipulación es no informarla, tergiversar hechos y problemas para quedar bien y no dar cuenta del resultado de los escasos esfuerzos que se ponen para enfrentar razonablemente este enorme tinglado. La mayoría de los ciudadanos sólo tiene una conciencia difusa de lo que ocurre con la inmigración. Esto contribuye a la inquietud que le suscitan determinadas informaciones y a la indignación que despiertan en él atenciones oficiales al inmigrante y percibidas por el autóctono, con razón o sin ella, como ventajas de consecución para sí mucho más difícil o imposible en materia de prestacioneas asistenciales, asistencia sanitaria o vivienda entre otras cosas.
-La incoherencia de nuestros políticos llega a cotas de manicomio: una señora italiana de origen finlandés pide al Tribunal Eeuropeo de Derechos Humanos (TEDH) que se quite el crucifijo de las escuelas; petición, con intención o sin ella, a mi entender sectaria, al menos objetivamente, puesto que lo correcto en el terreno de la laicidad y de la libertad religiosa sería pedir que se quiten todos los símbolos de cualquier religión. Es lo que yo hubiera pedido. Sin perjuicio de un estudio a fondo en relación con otras sentencias del TEDH sobre la materia, lo cierto es que el Tribunal decide que la presencia obligatoria del crucifijo viola el artículo 2 del Protocolo 1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, pero el fallo reconoce expresamente que el Estado puede no estar dispuesto, ni por tanto obligado, a aceptar su decisión, aun cuando esa actitud le cueste una indemnización. Pese a todo ello, ya tenemos a nuestros campeones políticos del laicismo pidiendo al gobierno que aplique la sentencia, pero sin pedir, simultáneamente, la prohibición de trapos en la cabeza y cualesquiera otros signos de ésta o aquélla religión. Peor aún, algunos de éstos voceros sectarios suelen ser defensores de lo que llaman libertad religiosa, utilizándola para defender los dichosos trapos. Y me dirán que el trapo es un “asunto cultural”, pero saben, o deberían saber, que eso es falso. Entre otras cosas, porque en el Islam no hay distinción entre religión, política y hábitos sociales: todo tiene referencia a la religión. Y si no lo saben, deberían callarse. No cabe, pues, duda, de que son de una “coherencia exquisita“: los crucifijos hay que quitarlos; los trapos, no, pese a que, además de tener una connotación manifiestamente religiosa, atentan a la igualdadd de los sexos y, por ello, a la dignidad de la mujer y a pesar de que dan evidentemente un ejemplo de discriminación de los sexos pésimo para la formación de los alumnos. No son sorprendentes las declaraciones de determinados personajes islamistas que profetizan la conquista de Europa para el Islam: pueden considerarse baladronadas, pero, dada nuestra estupidez, de la que ellos sin duda, –parece que nosotros no- tienen clara conciencia, creo que no lo son.
4) Si, abandonando el horizonte de la autoridad, de la justicia y del mundo de los políticos, nos asomamos a los medios ¿qué vemos?
-Noticias del extranjero esporádicas sobre el Islam; noticias del interior con explicación insuficiente, a veces notoriamente insuficiente, hasta el punto de que la frecuente ocultación del origen de quienes cometen los desmanes, está creando en el ciudadano la impresión –en sí falsa- de que vive en una sociedad podrida, con el consiguiente desasosiego y el injusto complejo de culpabilidad que ello genera.
-Los medios están, a mi entender, corrompidos por un cáncer que se llama “lo políticamente correcto”. Consiste en manipular la información ocultando hechos o matices de importancia y no llamando a las cosas por su nombre: una de sus características es ‘el eufemismo’. Decir que la inmigración lleva consigo un incremento evidente de la delincuencia es políticamente incorrecto, aun cuando sea algo de lo que la mayoría de los ciudadanos tiene experiencia más o menos inmediata en su vida diaria; los asesinatos de pareja se cuentan con todo género de detalles truculentos, pero frecuentemente sin decir el origen del delincuente, y así con otras realidades en torno a la inmigración, o próximas a ella.
5) Finalmente los demás agentes de opinión pública están inficionados frecuentemente de la misma beatería ideológica; acusan de xenofobia y de racismo a todo intento de reflexionar sobre estos problemas hablando con claridad y apenas hacen otra cosa que poner palos en las ruedas de todo debate sobre temas de tanta trascendencia.
Los ciudadanos asistimos impotentes a este Patio de Monipodio y muchos nos sentimos hastiados y hartos de todo ello. Naturalmente si hay una ocasión, como la ha habido en Suiza, el resultado es el esperado por todo el que no viva en la’realidad virtual’ de lo sedicente políticamente correcto, desviado de la ‘realidad real’ por prejuicios ideológicos: dirán que fuera con los minaretes y con todo lo que huela a Islam.
d) Comentarios bienpensantes y reflexión sobre ellos
Se ha dicho que el resultado del referendo helvético es contrario a la libertad religiosa y a la libertad de expresión. Nada más erróneo en mi opinión.
Como anteriormente he expuesto, en estas materias la clave es la reciprocidad: los musulmanes no están legitimados para ejercer o exigir el derecho a la libertad religiosa, si no conceden a los demás el mismo derecho y, si, por tanto, la presencia de musulmanes supone una amenaza para nuestra convivencia y nuestro sistema. (An-Naïm, Toward an Islamic Reformation, ya en la p. 1) Tampoco pueden exigir, por tanto, el derecho a la libre expresión, ni ejercerlo, si se amenaza y persigue la libre expresión de los demás, aun cuando a algunos de ellos les resulte insultante.
En este terreno, no podemos olvidar que en nuestros países hay ateos y hay quienes consideran que la religión es simplemente un mal (p.e., Russell en “Why I am not a Christian”, Saramago en su “Caim”, o Dawkins), y los musulmanes querrían impedirles la expresión de sus opiniones y creencias, como revelan los casos paradigmáticos de Salman Rushdie y de las caricaturas de Mahoma publicadas en Dinamarca con la consiguiente violenta e intolerable tremolina desatada en diversos países islámicos.
Por si queda alguna duda, tenemos la noticia, publicada en forma casi vergonzante por la desproporción entre su importancia y la pequeñez del espacio que se le dedica, de que, cuatro años después de lo de Dinamarca, los Estados Islámicos parecen tener la pretensión de obtener en las NN.UU la aprobación de un tratado global para condenar la mofa de las creencias religiosas (Evening Standard, 20.11.09, p. 29). La intolerancia es intolerable.
e) ¿Un referendo en cada país occidental?
Algunos pensarán que las cosas no son como yo las vengo exponiendo, pero yo pregunto: Entonces ¿por qué nuestros gobiernos no someten a referendo en cada país algo tan grave como la opinión de las respectivas poblaciones sobre el Islam, en vez de hacer mangas y capirotes por su cuenta sin preguntar nada a nadie?
Tres preguntas muy simples pueden servir de base a ese referendo:
Primera pregunta: ¿Cree Vd. que, por lo general, en los países musulmanes se respeta la libertad religiosa y la libertad de expresión?
Segunda pregunta: ¿Cree Vd. que los principios del Islam sobre el valor de la persona individual, la confusión de religión y política, el régimen de la mujer y la convivencia con sistemas diferentes, religiosos o simplemente políticos, es compatible con nuestros principios sobre las mismas cuestiones?
Tercera pregunta: ¿Cree Vd. que en nuestro Estado y en los demás países europeos los gobiernos tienen un proyecto coherente para encauzar y regular eficazmente la inmigración?
El resultado de tal referendo sería probablemente “escarnio de rreyr” que diría El Arcipreste de Hita. Y no lo digo como cosa de risa, sino como ridículo en que quedarían autoridades, medios y algunos agentes de opinión pública.
f) Dos reflexiones finales
Como reflexiones finales, creo que es preciso, en primer lugar, mantener, debidamente adaptado a cada país, lo que ha dicho John Howard, Primer Ministro de Australia: “Los inmigrantes no australianos tienen que adaptarse. Lo toman o se van. Estoy harto de que esta nación esté preocupada por si ofendemos a determinados individuos o a su cultura…Nuestra cultura ha sido desarrollada a lo largo de dos siglos de contiendas, ensayos y victorias por millones de hombres y mujeres que han buscado la libertad. Hablamos preferentemente inglés; no español, libanés, árabe, chino, japonés o cualquier otro idioma. Por lo tanto, si uno quiere llegar a formar parte de esta sociedad, que aprenda el idioma. La mayoría de los australianos creen en Dios. Esto no es algo cristiano, de derechas, presión política, sino un hecho, porque hombres y mujeres cristianos fundaron esta nación sobre principios cristianos, y esto se halla documentado claramente. Es sin duda correcto mostrarlo en los muros de nuestras escuelas. Si Dios te molesta, te sugiero que consideres otra parte del mundo como tu patria, porque Dios es parte de nuestra cultura. Aceptaremos vuestras creencias, y no preguntaremos por qué. Lo único que pedimos es que respetéis las nuestras y viváis en armonía y disfrutando pacíficamente con nosotros. Este es nuestro país, nuestra patria y nuestro estilo de vida y os daremos todas las oportunidades para que disfrutéis de todo ello. Pero si os dedicáis a atacar, lamentar, e incordiar en lo referente a nuestra bandera, a nuestro compromiso, nuestras creencias cristianas, o nuestra forma de vida, os animo encarecidamente a que os valgáis de otra de las grandes libertades australianas: el derecho a marcharos Si no os sentís felices aquí, marchaos. No os hemos obligado a venir. Sois vosotros quienes pedísteis estar aquí Aceptad, pues, el país que os ha aceptado.” Como orientación, es el criterio al que debería obedecer el proyecto de regulación de la inmigración de nuestros políticos, nuestros gobernantes y nuestros jueces, si en algo aprecian el sistema de libertades y de convivencia al que, después de siglos de sangre, dolor y lágrimas, hemos llegado por fin.
En segundo lugar pensemos que lo de Suiza puede ser el preludio de reacciones populares mucho más violentas, si los políticos europeos no empiezan a pensar con sus cabezas y a dejarse de temores irracionales, ingenuidades y comodidades ideológicas.
Bilbao, a 9 de enero de 2010
*Jurista.
Miembro de Res Publica

No hay comentarios:

Publicar un comentario